GUIDO ARROYO GONZALEZ
Escritor nacido en Valdivia, en 1986
Selección Poética
(Del poemario inédito Puede Ser)
Esta es la primera parte del poema
se supone que todo lo que esté cortado en versos
o que se presente como tal
es un poema, pero
un poema no debería nombrarse a sí mismo
un poema debería retratar imágenes irrepetibles
como una tarde de infancia enfrentado al mar desde una playa
bajo el crepúsculo mis padres se besaban
como si fueran adolescentes
y mi hermano adolescente forjaba relieves de cuerpos con arena
yo de pura envidia pisoteaba sus caras amorfas
aún no sabía que muchos hombres de carne y hueso
vestidos con trajes y botas
arrojaban bebes a las murallas para reventarlos
(el que lograba la mayor aureola de sangre
bebía gratis en la shopería).
No conocía la miseria del hombre pero ahora veía el mar
qué importa creer en algo que te permita partir cráneos
si en el fondo nunca podremos encontrar la forma
la forma es en el fondo el vacío
y el vacío es el silencio de todo forma
el silencio es quizá el abismo tras la quebrada
o el borde de la azotea de un rascacielos
de la cual uno puede dejarse caer con los ojos cerrados
esperando quizá abrir los ojos boca arriba
…
Esta es la última parte del poema
que quizá algún día, se pueda leer
con los ojos cerrados.
El poema es el fragmento de un crepúsculo
contemplado desde la hierba de un parque.
El poema es ahora una riña de peruanos camino al departamento.
A pesar de las botellas rotas y las sienes sanguinolentas
el escenario del poema siempre será un crepúsculo rojo intenso.
El poema es ahora un sin fin de códigos binarios
almacenados en un aparato plástico fabricado en serie
por maquinas tawainesas con tecnología alemana
que opera algún subyugado peón de esos lares.
El poema es ahora la duda de un corrector,
que sube baja c o r t a cambia pa(labra)s…
No se puede tocar al poema no se puede ver al poema
pero se sigue insistiendo que el poema ES.
No se puede retratar el fragmento de un crepúsculo



